Colegio en
Oviedo, Asturias
En este colegio de Asturias hemos querido demostrar cómo la luz puede transformar un espacio cotidiano en un lugar lleno de energía y vida. Para ello, diseñamos e instalamos una luminaria de 16,40 metros con forma serpenteante, que recorre el pasillo principal aportando dinamismo y movimiento a un espacio originalmente recto y lineal.
La curva de la luminaria no solo ilumina, sino que invita a recorrer el pasillo con alegría y curiosidad, convirtiendo el entorno escolar en un lugar más atractivo, estimulante y acogedor para los niños. Un diseño que transmite vitalidad y convierte la rutina en una experiencia más inspiradora.
Este proyecto lo hemos llevado a cabo junto a Javier Calvo, de Play Office, un arquitecto con el que siempre es un verdadero honor colaborar. Todos los proyectos que hemos desarrollado con él tienen un denominador común: los niños. Y eso nos motiva a implicarnos al máximo, sabiendo que la luz que diseñamos contribuye directamente a crear espacios más humanos, creativos y llenos de ilusión.
Porque cuando se ilumina con sentido, la arquitectura cobra vida y los espacios se convierten en lugares para soñar, aprender y crecer.






